Mi experiencia con el Palacio de la Memoria
por Daniel Welsch (desde el blog ¡Aprende más inglés!)


Hola y buenos días (o buenas tardes o buenas noches)… Hay gente en todo el mundo leyendo esto y no quiero olvidarme de nadie.

Hoy vamos a hablar de algo distinto–una técnica de aprendizaje que se llama el Palacio de la Memoria. Es algo nuevo para mi también. Normalmente no uso mucha técnica para memorizar, aparte de visualizar la palabra escrita en mi “pizarra mental”.

Había oído hablar varias veces de este tipo de técnica, pero me parecía un esfuerzo bastante grande, y además, no me considero muy visual ni imaginativo. No sé que estará pasando dentro de cerebros ajenos, pero cuando cierro los ojos e intento visualizar algo, lo que me sale no es muy impresionante.

En todo caso, un amigo me recomendó el podcast de Anthony Metivier sobre “memoria magnética”, y el entusiasmo del señor Metivier al explicar la técnica me ha convencido de intentarlo.

Así pues voy a describir un poco la experiencia aquí.

Para aquellas personas que no lo conocen, el palacio de la memoria es una técnica para memorizar información rápidamente, asociando la información que quieres memorizar con un sitio que conoces bien.

La técnica tiene mucha historia–se supone que los senadores de la Grecia antigua la usaban para dar discursos de varias horas sin apuntes. Y eso hace miles de años. Si algo sigue funcionando 3000 años después de inventarse, puedes estar bastante seguro que es una buena idea, ¿no?

Decidí hacerlo con la lista de las provincias de España, sólo para probar. A veces la gente cree que debería saberlo todo sobre mi país adoptivo, pero la verdad es que no he tenido tiempo de visitar todos los sitios. Y mi conocimiento de la geografía normalmente viene de viajar, no de estudiar mapas. Así para un reto, ¡las provincias! Hay 50, exactamente el mismo número de los estados de EEUU.

Y me desanimé desde el primer momento al encontrar que la primera provincia de la lista es Álava, un sitio del que nadie me ha dicho nada en mis 10 años viviendo en España. Nadie ha dicho, “Deberías probar el chorizo de Álava” ni “Las mujeres de Álava son las más hermosas de España,” ni nada al estilo.

Pero bueno. ¿Funciona la técnica? ¡Vamos a ver!


¿En qué consiste la técnica?

Pues, básicamente es un juego de asociación–utilizas un sitio (generalmente una casa) que conoces bien, reconstruyes el sitio en tu espacio mental, y en este sitio pones símbolos mentales que representan aquellas cosas que quieras memorizar.

Así pues, Álava, que resulta estar en el País Vasco, se convirtió en un típico señor vasco con la boina, levantando las manos y gritando “¡Álava!” como exclamación. El señor vasco se encuentra ahora, en mi imaginación, bloqueando la puerta principal de la casa donde pasé la niñez en Arizona.

La idea es usar algo que ya conoces para crear nuevas asociaciones con la información que quieres aprender–así que la casa sirve de guía y vas caminando por ella encontrando los símbolos de camino. Cada símbolo te recuerda algo–en mi caso, una provincia de España.

En mi libro 6 Claves Para Aprender Inglés he hablado de que hay dos maneras de hacer que algo entre en tu memoria al largo plazo–o la repetición o la emoción. Esta técnica utiliza más la emoción: funciona mejor si utilizas imágenes fuertes y recordables, no siempre muy políticamente correctos.

La asociación también es muy importante–aprendemos la información nueva asociándola con algo que ya sabemos, y si lo único que tenemos es una lista de verbos sin contexto alguno, es más difícil–te queda solo la repetición.

Así funciona cuando vamos a un país angloparlante–de repente tenemos las palabras en contexto y aprendemos mucho más. Creamos asociaciones entre las palabras y experiencias reales.

Con el palacio de la memoria, estamos creando asociaciones artificiales, pero como la mente subconsciente no sabe diferenciar entre lo imaginario y lo real, nos acordamos igual.

Aquí voy a compartir algunos de mis símbolos a modo de ejemplo–sólo los menos ofensivos, por supuesto. No quiero compartir demasiado, para no perder mi credibilidad como respetable señor de clase media, que tanto esfuerzo me ha costado conseguir. ¡Mua ha ha ha ha!

A saber: Ya tenemos el señor vasco gritando ¡Álava! Para la provincia de Asturias, utilicé el gaitero de la marca Sidra el Gaitero, al lado de la puerta trasera. (Si has vivido en España sabes de qué hablo con Sidra el Gaitero…)

Cáceres se convierte en unos cazadores al lado del sillón de mi padre (usando la primera sílaba de Cáceres para asociarlo con cazadores). Cádiz se convierte en el cocinero gaditano de un bar que frecuento que siempre me pregunta ¿Qué pasa pisha? al verme.

Y así por orden alfabético hasta llegar a Vizcaya (que representé con un enorme bacalao en el sofá–¡bacalao a la vizcaína!)

Zamora lo convertí en una escena de la película Gladiator, porque siempre me acuerdo de la frase “Zamora no se tomó en una hora”. Bueno, Gladiator no tiene nada que ver (creo) con Zamora, pero tengo el personaje de Russel Crowe, en miniatura y acompañado de un ejército romano, asediando a una ciudad amurrallada en la alfombra de la sala de estar, y eso es Zamora en mi palacio de la memoria.

Y terminamos con Zaragoza, que visité hace tiempo, así que la última parada del recorrido es la ventana de la sala de estar, donde miro y veo toda la plaza delante de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Y claro, cuando veo toda la plaza, quiero decir que veo un espacio abierto y rectangular con una catedral a la izquierda–no soy capaz de imaginar toda la Basílica-Catedral.

Como dije al principio, no me considero muy visual ni muy imaginativo, pero todo se aprende. Si no lo puedes imaginar, cierra los ojos e imagina como sería si pudieras imaginarlo. De ahí es más fácil.


El resultado

Entonces, ¿ha funcionado?

La verdad es que no esperaba mucho de esta técnica, pero ha sido un éxito total.

Al final he memorizado toda la lista, suficientemente para poder apuntarlos bien y en orden alfabético al día siguiente. Y para hacer la prueba, dejé pasar casi dos semanas sin pensar mucho en el tema, y otra vez fui capaz de apuntar todas las provincias en orden. Sólo hubo un pequeño problema–en el primer momento saqué 49 provincias. Así que hice el recorrido por “el palacio” otra vez y me encontré con los mariachis que puse para representar Guadalajara. ¡No sé cómo pude olvidarme de ellos!


El famoso autor y estrella de youtube Daniel Welsch, cuyo peinado no es nada impresionante esta mañana.


No se lee muy bien, pero bueno. Ahí están todas, con Guadalajara añadida después.

Claro que los mariachi son de Guadalajara, México, pero si te sirve para acordar, ¡úsalo! Tampoco sé exactamente cómo es el bacalao a la vizcaína… Da igual.

Así que funciona… ¡el palacio de la memoria ha sido un éxito rotundo!


¿No es muy lento hacerlo así?

No estaba muy convencido con la técnica en un principio, así que sólo pasé unos 20 minutos con ella el primer día. Cansa bastante hacer toda la visualización, y además tuve que hacer un paseo imaginario por toda la casa antes para recordarme qué había en cada habitación.

Entonces, en el primer día llegué sólo a Asturias. Luego lo dejé unos días y encontré que todavía me acordaba de las 5 provincias. Así pasé unos minutos más para llegar a la provincia Burgos (representada, por supuesto, por una enorme morcilla). Esta vez fue más rápido, pero luego lo dejé otro par de días más–tengo mucho que hacer aparte de memorizar las provincias de España, claramente.

Al día siguiente (hace ya un par de semanas) me di cuenta que sólo estaba en B, y que iba a tardar una eternidad si seguía así. Entonces, decidí probar si podía hacer más y más rápido. Y en otra media hora, más o menos, había memorizado el resto de la lista, hasta Vizcaya, Zamora y Zaragoza.

Entonces, con un par de horas de esfuerzo hice todo. Si hubiera intentado hacerlo con la repetición y nada más, me imagino que habría sido mucho más lento y además menos divertido como proceso.


¿Es fácil o difícil?

No sé si lo llamaría fácil exactamente. El tema de cerrar los ojos y visualizar en detalle un gaitero delante de la puerta trasera cuesta algo de energía mental. Pero sí que es muy rápido. Como dije, probablemente pasé unas dos horas en memorizar toda la lista, repasando de vez en cuando.

Si lo hubiera hecho en la manera normal, simplemente repasando la lista una y otra vez sin asociar nada, estoy seguro que hubiera tardado mucho más. Y al final habría sido, supongo, más difícil y menos agradable.

Por otro lado, posiblemente es un poco más fácil con las provincias de España porque tengo ya algunas asociaciones con muchas. Si fuera un tema del que no supiera nada, quizá sería un poco más trabajo crear imágenes para representar cada cosa.

A pesar de la dificultad de visualizar todo eso, ha sido una experiencia muy interesante volver a un sitio que no he visitado hace tiempo. Mis padres vendieron aquella casa en el 2002 y desde entonces no he estado ahí. He tenido la sensación que estaba usando la imaginación y ampliando mi “vida interior” de alguna forma, y me ha gustado mucho.


¿Funciona para aprender idiomas?

Se supone que sí. Después de hacerlo a mi manera, con las provincias, he indagado más y he visto que el señor Metivier tiene métodos para memorizar vocabulario de muchos idiomas. Así que voy a indagar un poco más en esta técnica, porque sinceramente estoy muy sorprendido con lo eficaz que ha sido–no esperaba tanto.

En un futuro escribiré otro artículo con unos consejos de cómo se puede aplicar, concretamente, al inglés. De momento, puedes visitar la web de Anthony Metivier: Magnetic Memory Method (www.magneticmemorymethod.com).

Hasta entonces, ¡buen aprendizaje!

Daniel.



Comentarios

1

Muy interesante


2

La clave esta en la
Asociación..


3

Genial.
Yo lo utilice para estudiarme la segunda guerra mundial y me funciono.
Aunque en vez de utilizar un lugar real cree una habitacion totalmente ficticia (se ve que tengo facilidad para la visualización) funcionó a la perfección


4

Simplemente maravilloso, me fascina leer tanto sobre los palacios mentales.
¡A memorizar se ha dicho!


tecaze