Sistema Baztán
por Luis Sebastián Pascual

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No hace mucho examinaba un sistema que utiliza Ben Pridmore para representar números mediante palabras (Ben Pridmore es un reconocido memorista británico, ganador en tres ocasiones del campeonato mundial de memoria).

El “Ben system”, como se conoce, traduce una cifra de tres dígitos en palabra según el modelo del código fonético (sistema número/letras), pero otorgando valor tan sólo la primera consonante, la primera vocal, y la segunda consonante de la palabra. Por ejemplo, para el número 974 utiliza la palabra beer: “b” para el 9, “e” para el 7 y “r” para el 4.

Aquí el misterio está en el uso de vocales, pues sólo tenemos cinco vocales (a, e, i, o, u) para representar diez números (del 0 al 9). ¿Cómo soluciona Ben el problema? Aprovechando la fonética inglesa en la que las vocales, según en qué palabras, se pronuncian de una forma u otra.

Éste es el código fonético que utiliza Ben Pridmore:

First consonant
(first digit)
Vowel
(second digit)
Second consonant
(third digit)
0 = s
1 = t
2 = n
3 = m
4 = r
5 = l
6 = gj
7 = k
8 = f/th
9 = b
  0 = 'oo' as in 'you'
  1 = 'a' as in 'cat'
  2 = 'e' as in 'pet'
  3 = 'i' as in 'kitten'  
  4 = 'o' as in 'tom'
  5 = 'u' as in 'puss'
  6 = 'A' as in 'hay'
  7 = 'E' as in 'bee'
  8 = 'I' as in 'high'
  9 = 'O' as in 'low'
0 = s
1 = t
2 = n
3 = m
4 = r
5 = l
6 = gj
7 = k
8 = f/th
9 = b

El sistema se antoja difícil de adaptar al español, ya que en nuestro idioma una “a” es una “a” y se pronuncia siempre igual sea la palabra que sea (lo mismo puede decirse del resto de vocales).

Sin embargo, hace cien años más o menos -a principios del siglo XX- en España se utilizaba un sistema muy similar en el que, de igual forma, cada palabra representaba una cifra de tres dígitos aprovechando también una consonante, una vocal y otra consonante.

Nota: Encuentro por primera vez la descripción de este sistema en el libro Mnemotecnia Racional de Cesáreo Baztán (la primera edición es de 1890). El autor no se atribuye la invención del sistema, pero a falta de datos más precisos sobre su origen, lo llamaré sistema Baztán.

El sistema Baztán divide las palabras en sílabas, y toma de la primera sílaba una consonante y una vocal, y de la siguiente sílaba, la otra consonante. Por ejemplo, de la palabra casa (ca-sa) se consideran las letras “c”, “a” y “s”:

“c” (primera consonante de la primera sílaba)
“a” (primera vocal de la primera sílaba)
“s” (primera consonante de la segunda sílaba)

De la palabra pronto (pron-to) se tomarían las letras “p”, “o” y “t”:

“p” (primera consonante de la primera sílaba)
“o” (primera vocal de la primera sílaba)
“t” (primera consonante de la segunda sílaba)

A las consonantes se les asigna un número según el procedimiento normal del código fonético. ¿Y las vocales? Pues de la siguiente forma: en aquellas sílabas en las que tras la vocal no hay ninguna letra más, los valores son del 1 al 5 (a=1, e=2, i=3, o=4, u=5); si tras la vocal hay alguna letra más, entonces los valores son del 6 al 0 (a=6, e=7, i=8, o=9, u=0).

Por ejemplo, en la palabra casa (ca-sa) como tras la “a” de la sílaba “ca” no hay ninguna letra más, esta “a” vale 1. Pero en la palabra casco (cas-co) como tras la “a” de la primera sílaba hay una “s”, entonces vale 6.

Algunos ejemplos más:

talón (ta-lón) = 115
tela (te-la) = 125
tila (ti-la) = 135
tope (to-pe) = 149
tumor (tu-mor) = 153

tarta (tar-ta) = 161
tendón (ten-dón) = 171
tinta (tin-ta) = 181
tostada (tos-ta-da) = 191
turbo (tur-bo) = 109

Esto sería una versión simplificada, el sistema original era un poco más complejo pues utilizaba la consonante de la segunda sílaba para las centenas, y las letras de la primera sílaba para decenas y unidades (la palabra turbo en realidad sería la cifra 910). Y no se tomaba como referencia la primera vocal, sino la primera vocal con sonido (en la palabra guerra se consideraría la “e”, ya que la en este caso la “u” no se pronuncia). Además, están los casos especiales de palabras monosílabas, las que empiezan con vocal, los diptongos, etc.

Es fácil suponer que el sistema cayó en desuso debido a la dificultad en descifrar los números de cada palabra, y encontrar también palabras adecuadas para las distintas cifras. De hecho, consciente de este problema, Baztán dedica la mayor parte de su libro a una extensa lista con posibles palabras para cada número del cero al mil (lo mismo ocurre en el Manual de mnemotecnia de García Estébanez, que copia el sistema de Baztán).

No obstante, es posible que en algunos casos sea de utilidad (cedo al ingenio de cada cual encontrar la forma de vencer las dificultades señaladas anteriormente). Y siempre ofrecerá una alternativa al sistema de Ben Pridmore en español.



Comentarios

1

En catalán tenemos dos sonidos más la e i o átona , : )


2

Muy interesante articulo. Gracias.
(Sin acentos)


tecaze