Reglas mnemotécnicas

Reglas mnemotécnicas

Aquellos que desconocen el vasto universo de las técnicas de memorización suelen asociar la palabra mnemotecnia tan solo al reducido campo de los acrónimos o acrósticos, pequeños trucos como lo de las tres erres RRR del ecologismo (Reducir, Reutilizar, Reciclar) o la famosa expresión «La BBC NO FuncioNa» (representa la segunda fila de elementos de la tabla periódica: Litio, Berilio, Boro, Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Fluor, Neón).

Cada uno de estos trucos o «muletas», que ayuda tan solo a recordar un dato muy concreto, habitualmente se les conoce como regla mnemotécnica. Cuando reunimos varias de estas reglas tenemos lo que se llama un «diccionario de mnemotecnias» o, simplemente, «mnemotecnias». Veamos algunas modalidades: Continuar leyendo “Reglas mnemotécnicas”

Técnica del relato

Técnica del relato

Por naturaleza, nuestra memoria se lleva realmente mal con todo aquello que se presenta sin orden ni concierto, que carece de sentido.

Pongamos, por ejemplo, el simple ejercicio de memorizar una breve lista de palabras tal como esta:

abeja – billete – caramelos – deporte – Ernesto – fumigar – gema – hipopótamos – interés – jabón

Bueno, la tarea no es demasiado complicada: dedicándole unos minutos seguro que logras memorizarla sin excesivos problemas. Pero resultaría mucho más fácil –y entretenido– si a esta serie de términos aparentemente inconexos pudieras encontrarle una razón. Continuar leyendo “Técnica del relato”

Pequeña historia de una pasión

Morris N. Young
Morris N. Young

Morris N. Young era un niño cuando asistió a un número de escapismo de Harry Houdini, quedando entusiasmado, más aún cuando pudo estrecharle la mano al final de la actuación.

Aquello marcó al joven Young, que a los diecisiete años ya realizaba espectaculares números como el de mantenerse en horizontal apoyando tan solo la cabeza y los pies sobre los respaldos de dos sillas. Parece ser que el propio Houdini, tras ver una de sus actuaciones, le invitó a formar parte de la asociación de magos americanos.

De aquellos tiempos debió ser su primer contacto con la mnemotecnia, pues todo mago que se precie ha de conocer ciertas técnicas de memorización imprescindibles para llevar a cabo determinados juegos de magia. Continuar leyendo “Pequeña historia de una pasión”

Escaparates

Escaparates

Si hay una cualidad que distingue a las personas de gran memoria, es que son muy buenos observadores. Y esta es también una cualidad que debemos ejercitar para poner en práctica las técnicas de memorización con éxito.

Cuando queremos memorizar un dato, el mecanismo esencial consiste en asociar este dato con algo que nos lo evoque (véase La pastilla verde, capítulo 1, pág. 13). Así, un buen observador siempre tendrá ventaja, pues rápidamente encontrará alguna característica de ese dato mediante la cual establecer o crear la asociación.

Por explicarlo de algún modo, digamos que una especie de avezado Sherlock Holmes llevará ventaja a la hora de memorizar cualquier cosa, porque mientras Watson todavía anda dándole vueltas a ver de qué forma consigue unir dos ideas, Holmes ya ha encontrado cincuenta alternativas; no porque sea más listo, sino porque «ve» –observa– detalles de los que Watson no se percata. Continuar leyendo “Escaparates”

Personalizar el sistema Dominic

Dominic O'Brien
Dominic O’Brien

Existen múltiples formas de utilizar el código fonético para representar los números del uno al cien. Si en una entrada anterior veíamos un modelo del siglo XIX (Tavola di Coccetti) hoy vamos a tratar un modelo más actual derivado del sistema Dominic, idea del británico Dominic O’Brien, también citado en una entrada anterior (Memorizar números binarios).

La idea básica es la siguiente: representar los números mediante personajes conocidos aprovechando las iniciales de su nombre y apellido. Continuar leyendo “Personalizar el sistema Dominic”

¿Cuántos barcos naufragaron?

¿Cuántos barcos naufragaron?

Una técnica conocida, pero poco utilizada, consiste en representar números mediante frases donde la primera letra de cada término corresponde a un dígito según la equivalencia que nos proporciona el código fonético (véase La pastilla verde, capítulo 11, pág. 114). Aquí utilizamos, en lugar de una palabra numérica, algo más parecido a una frase numérica.

Por ejemplo, para recordar el año de la llegada a América, imaginemos a Colón ante los reyes católicos que le preguntan: «Dime, ¿cúantos barcos naufragaron?» (d=1, c=4, b=9, n=2; 1492); el dato se encierra en la frase numérica, que es el elemento a memorizar (véase en La pastilla verde el capítulo 9 dedicado a las frases memorativas). Continuar leyendo “¿Cuántos barcos naufragaron?”

Aprovechar personajes

Thomas Coglan

A principios de siglo XIX, un inglés llamado Thomas Coglan publicaba un libro (An improved system of mnemonics, London, 1813) donde proponía algunas mejoras al sistema que en aquellos tiempos andaba Feinaigle divulgando por las islas británicas.

Una de sus propuestas consistía en construir una especie de lista de las cien palabras clave (véase La pastilla verde, capítulo 13, pág. 138) pero no con objetos comunes, sino con nombres de personas. Continuar leyendo “Aprovechar personajes”

Memorizar números binarios

Memorizar números binarios

La primera vez que me hablaron sobre memorizar números binarios, pensé: «¡Vaya estupidez! ¿Para qué va a querer nadie memorizar una ristra de ceros y unos?».

Después descubrí el motivo.

En los campeonatos mundiales de memoria –World Memory Champion– hay una prueba que consiste, sencillamente, en memorizar números. Con la ayuda del código fonético (véase La pastilla verde, capítulo 11, pág. 114) superar ese reto no es demasiado complicado, por lo que Dominic O’Brien -que alcanzó fama con sus éxitos en estos campeonatos- propuso aumentar la dificultad presentando los números en sistema binario, es decir, a base de ceros y unos.

Y así se inicio una nueva moda. Continuar leyendo “Memorizar números binarios”

De dragones y unicornios

 

Dragón

En técnicas como el «método del abecedario» (véase La pastilla verde, capítulo 13, pág. 138), el primer paso, ineludible, es buscar un elemento que represente a cada letra.

Antiguamente, clara influencia de los bestiarios medievales, un recurso muy habitual era echar mano de animales cuyo nombre empezara por la letra en cuestión: Águila para A, Burro para B, Caballo para C, etc.

Pero lo curioso del caso era el gusto que se tenía por aprovechar animales mitológicos. Así, era común la figura del Dragón para representar la D, o el Unicornio para la U. Continuar leyendo “De dragones y unicornios”

Afantasía

Afantasía

El asunto empieza a tomar cuerpo cuando en un artículo de la revista Discovery, marzo 2010, se menciona la historia de un arquitecto jubilado de 65 años, identificado solamente por las iniciales MX, que tras una operación coronaria pierde la capacidad de imaginar, de construir en su mente imágenes de cualquier tipo.

Preocupado, acude al neurólogo Adam Zeman de la escuela médica de Exeter que no puede hacer nada por ayudarle pero, junto al especialista Della Sala de la universidad de Edimburgo, ve la oportunidad de aprender más acerca del funcionamiento de la mente y propone a MX participar en un proyecto de investigación.

El artículo relata como la mente de MX se enfrenta a los retos de distintas pruebas, unas veces con resultados previsibles, otras con respuestas muy alejadas de lo que se consideraría normal.

Pero el verdadero descubrimiento es lo que sucede a continuación. Continuar leyendo “Afantasía”