Personalizar el sistema Dominic

Dominic O'Brien
Dominic O’Brien

Existen múltiples formas de utilizar el código fonético para representar los números del uno al cien. Si en una entrada anterior veíamos un modelo del siglo XIX (Tavola di Coccetti) hoy vamos a tratar un modelo más actual derivado del sistema Dominic, idea del británico Dominic O’Brien, también citado en una entrada anterior (Memorizar números binarios).

La idea básica es la siguiente: representar los números mediante personajes conocidos aprovechando las iniciales de su nombre y apellido. Continuar leyendo “Personalizar el sistema Dominic”

¿Cuántos barcos naufragaron?

¿Cuántos barcos naufragaron?

Una técnica conocida, pero poco utilizada, consiste en representar números mediante frases donde la primera letra de cada término corresponde a un dígito según la equivalencia que nos proporciona el código fonético (véase La pastilla verde, capítulo 11, pág. 114). Aquí utilizamos, en lugar de una palabra numérica, algo más parecido a una frase numérica.

Por ejemplo, para recordar el año de la llegada a América, imaginemos a Colón ante los reyes católicos que le preguntan: «Dime, ¿cúantos barcos naufragaron?» (d=1, c=4, b=9, n=2; 1492); el dato se encierra en la frase numérica, que es el elemento a memorizar (véase en La pastilla verde el capítulo 9 dedicado a las frases memorativas). Continuar leyendo “¿Cuántos barcos naufragaron?”

Aprovechar personajes

Thomas Coglan

A principios de siglo XIX, un inglés llamado Thomas Coglan publicaba un libro (An improved system of mnemonics, London, 1813) donde proponía algunas mejoras al sistema que en aquellos tiempos andaba Feinaigle divulgando por las islas británicas.

Una de sus propuestas consistía en construir una especie de lista de las cien palabras clave (véase La pastilla verde, capítulo 13, pág. 138) pero no con objetos comunes, sino con nombres de personas. Continuar leyendo “Aprovechar personajes”

Memorizar números binarios

Memorizar números binarios

La primera vez que me hablaron sobre memorizar números binarios, pensé: «¡Vaya estupidez! ¿Para qué va a querer nadie memorizar una ristra de ceros y unos?».

Después descubrí el motivo.

En los campeonatos mundiales de memoria –World Memory Champion– hay una prueba que consiste, sencillamente, en memorizar números. Con la ayuda del código fonético (véase La pastilla verde, capítulo 11, pág. 114) superar ese reto no es demasiado complicado, por lo que Dominic O’Brien -que alcanzó fama con sus éxitos en estos campeonatos- propuso aumentar la dificultad presentando los números en sistema binario, es decir, a base de ceros y unos.

Y así se inicio una nueva moda. Continuar leyendo “Memorizar números binarios”

De dragones y unicornios

 

Dragón

En técnicas como el «método del abecedario» (véase La pastilla verde, capítulo 13, pág. 138), el primer paso, ineludible, es buscar un elemento que represente a cada letra.

Antiguamente, clara influencia de los bestiarios medievales, un recurso muy habitual era echar mano de animales cuyo nombre empezara por la letra en cuestión: Águila para A, Burro para B, Caballo para C, etc.

Pero lo curioso del caso era el gusto que se tenía por aprovechar animales mitológicos. Así, era común la figura del Dragón para representar la D, o el Unicornio para la U. Continuar leyendo “De dragones y unicornios”

Afantasía

Afantasía

El asunto empieza a tomar cuerpo cuando en un artículo de la revista Discovery, marzo 2010, se menciona la historia de un arquitecto jubilado de 65 años, identificado solamente por las iniciales MX, que tras una operación coronaria pierde la capacidad de imaginar, de construir en su mente imágenes de cualquier tipo.

Preocupado, acude al neurólogo Adam Zeman de la escuela médica de Exeter que no puede hacer nada por ayudarle pero, junto al especialista Della Sala de la universidad de Edimburgo, ve la oportunidad de aprender más acerca del funcionamiento de la mente y propone a MX participar en un proyecto de investigación.

El artículo relata como la mente de MX se enfrenta a los retos de distintas pruebas, unas veces con resultados previsibles, otras con respuestas muy alejadas de lo que se consideraría normal.

Pero el verdadero descubrimiento es lo que sucede a continuación. Continuar leyendo “Afantasía”

Rhetorica ad Herennium

Rhetorica ad Herennium

La obra conocida como Rhetorica ad Herennium (Retórica a Herenio) es un texto muy importante en la historia de la mnemotecnia, pues constituye el documento más antiguo conocido en el que se describen unas técnicas de memorización.

Básicamente, todos los principios que sustentan la mnemotecnia actual ya aparecen descritos aquí. Véase, por ejemplo, este pasaje:

Las cosas ordinarias se borran de la memoria con facilidad, mientras que las cosas destacadas y novedosas permanecen más tiempo en la mente. Nadie se sorprende ante la salida del sol, su recorrido y su ocaso porque ocurre todos los días. Pero se admiran de los eclipses de sol porque se dan pocas veces.

Fechado entre los años 86 y 82 a. C., se trata de un manual de retórica de autor y título desconocido, pero como a lo largo del texto hay varias referencias a un tal Herenio, a quien va dedicada la obra, hoy se conoce comúnmente por el título ya descrito.

Pero no siempre fue así: su historia, propia de una novela de misterio, merece ser contada. Continuar leyendo “Rhetorica ad Herennium”

¡Escriba!

¡Escriba!

Muchas personas se acercan al mundo de las técnicas de memorización buscando, no una estrategia para aprender a memorizar, sino un ejercicio para mejorar o mantener la memoria en buena forma.

En este sentido, recuerdo como en una presentación se me acercó una señora ya mayor, muy elegante, con la obvia intención de formular una pregunta. Inmediatamente intuí que su preocupación no sería cómo memorizar más y mejor, sino cómo conservar ese don llamado memoria que muchas personas temen perder con la edad. En efecto, tal fue el objeto de su pregunta. Continuar leyendo “¡Escriba!”

El estudiante de griego

No es ningún secreto que a lo largo de la historia las técnicas de memorización han sumado numerosos detractores.

Uno de sus “enemigos” más interesantes fueron los humanistas del siglo XVI: las críticas no eran porque considerasen las técnicas ineficaces, en absoluto, sino porque veían en ellas un malvado instrumento empleado para hacer pasar por conocimiento lo que no era más que simple memoria (véase La pastilla verde, capítulo 15, pág. 164).

Contaré una anécdota que ilustra este pensamiento perfectamente. Se trata de una aventura que vivió un destacado maestro aragonés de aquella época: Juan Lorenzo Palmireno. Continuar leyendo “El estudiante de griego”