Lugares del cuerpo

Lugares del cuerpo

Siguiendo el hilo de una entrada anterior (Cuadros), hoy voy a presentar otro esquema de lugares para el método loci no muy habitual en nuestros días, pero que fue popular en otros tiempos. Se trata, sencillamente, de aprovechar el cuerpo humano.

Como ya he dicho en alguna ocasión, el método de los lugares es muy versátil y cualquier serie ordenada de elementos perfectamente puede constituir los lugares de una ruta. En este caso, vamos a preparar una ruta o itinerario a través de nuestro propio cuerpo: pie (lugar 1), tobillo (lugar 2), pantorrilla (lugar 3), rodilla (lugar 4), etc. Continuar leyendo “Lugares del cuerpo”

¿Por qué?

¿Por qué?

A menudo interpretamos nuestra memoria como si fuera una especie de almacén donde se guarda todo cuanto vemos u oímos.

Por ejemplo, nos preguntan: «Oye, ¿qué corbata llevaba el jefe en la reunión de ayer?». Ni idea. Por más vueltas que le des no consigues recordarlo y la respuesta, seguramente, sea un lamento por tu mala memoria.

Pero… ¿realmente tienes una mala memoria? No, el problema no es ese. Continuar leyendo “¿Por qué?”

Cuadros

Paleta

El método de los lugares o método loci (véase La pastilla verde, capítulo 3, pág. 33) es un sistema muy versátil que admite multitud de posibilidades: cualquier sucesión ordenada de elementos que conozcamos bien puede hacer la función de ruta o itinerario.

Una modalidad hoy desconocida, pero que en otras épocas fue común, consiste sencillamente en aprovechar un cuadro o pintura como base para nuestro método loci: el único requisito es que se trate de un cuadro que nos guste, que nos apasione y que, en definitiva, conozcamos «de memoria». Continuar leyendo “Cuadros”

Reglas mnemotécnicas

Reglas mnemotécnicas

Aquellos que desconocen el vasto universo de las técnicas de memorización suelen asociar la palabra mnemotecnia tan solo al reducido campo de los acrónimos o acrósticos, pequeños trucos como lo de las tres erres RRR del ecologismo (Reducir, Reutilizar, Reciclar) o la famosa expresión «La BBC NO FuncioNa» (representa la segunda fila de elementos de la tabla periódica: Litio, Berilio, Boro, Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Fluor, Neón).

Cada uno de estos trucos o «muletas», que ayuda tan solo a recordar un dato muy concreto, habitualmente se les conoce como regla mnemotécnica. Cuando reunimos varias de estas reglas tenemos lo que se llama un «diccionario de mnemotecnias» o, simplemente, «mnemotecnias». Veamos algunas modalidades: Continuar leyendo “Reglas mnemotécnicas”

Técnica del relato

Técnica del relato

Por naturaleza, nuestra memoria se lleva realmente mal con todo aquello que se presenta sin orden ni concierto, que carece de sentido.

Pongamos, por ejemplo, el simple ejercicio de memorizar una breve lista de palabras tal como esta:

abeja – billete – caramelos – deporte – Ernesto – fumigar – gema – hipopótamos – interés – jabón

Bueno, la tarea no es demasiado complicada: dedicándole unos minutos seguro que logras memorizarla sin excesivos problemas. Pero resultaría mucho más fácil –y entretenido– si a esta serie de términos aparentemente inconexos pudieras encontrarle una razón. Continuar leyendo “Técnica del relato”

Escaparates

Escaparates

Si hay una cualidad que distingue a las personas de gran memoria, es que son muy buenos observadores. Y esta es también una cualidad que debemos ejercitar para poner en práctica las técnicas de memorización con éxito.

Cuando queremos memorizar un dato, el mecanismo esencial consiste en asociar este dato con algo que nos lo evoque (véase La pastilla verde, capítulo 1, pág. 13). Así, un buen observador siempre tendrá ventaja, pues rápidamente encontrará alguna característica de ese dato mediante la cual establecer o crear la asociación.

Por explicarlo de algún modo, digamos que una especie de avezado Sherlock Holmes llevará ventaja a la hora de memorizar cualquier cosa, porque mientras Watson todavía anda dándole vueltas a ver de qué forma consigue unir dos ideas, Holmes ya ha encontrado cincuenta alternativas; no porque sea más listo, sino porque «ve» –observa– detalles de los que Watson no se percata. Continuar leyendo “Escaparates”

Personalizar el sistema Dominic

Dominic O'Brien
Dominic O’Brien

Existen múltiples formas de utilizar el código fonético para representar los números del uno al cien. Si en una entrada anterior veíamos un modelo del siglo XIX (Tavola di Coccetti) hoy vamos a tratar un modelo más actual derivado del sistema Dominic, idea del británico Dominic O’Brien, también citado en una entrada anterior (Memorizar números binarios).

La idea básica es la siguiente: representar los números mediante personajes conocidos aprovechando las iniciales de su nombre y apellido. Continuar leyendo “Personalizar el sistema Dominic”

¿Cuántos barcos naufragaron?

¿Cuántos barcos naufragaron?

Una técnica conocida, pero poco utilizada, consiste en representar números mediante frases donde la primera letra de cada término corresponde a un dígito según la equivalencia que nos proporciona el código fonético (véase La pastilla verde, capítulo 11, pág. 114). Aquí utilizamos, en lugar de una palabra numérica, algo más parecido a una frase numérica.

Por ejemplo, para recordar el año de la llegada a América, imaginemos a Colón ante los reyes católicos que le preguntan: «Dime, ¿cúantos barcos naufragaron?» (d=1, c=4, b=9, n=2; 1492); el dato se encierra en la frase numérica, que es el elemento a memorizar (véase en La pastilla verde el capítulo 9 dedicado a las frases memorativas). Continuar leyendo “¿Cuántos barcos naufragaron?”

Aprovechar personajes

Thomas Coglan

A principios de siglo XIX, un inglés llamado Thomas Coglan publicaba un libro (An improved system of mnemonics, London 1813) donde proponía algunas mejoras al sistema que en aquellos tiempos andaba Feinaigle divulgando por las islas británicas.

Una de sus propuestas consistía en construir una especie de lista de las cien palabras clave (véase La pastilla verde, capítulo 13, pág. 138) pero no con objetos comunes, sino con nombres de personas. Continuar leyendo “Aprovechar personajes”