El misterio de Sierra de Luna

“A José María Sierra de Luna, quienquiera que sea.”
Dedicatoria en El libro de la supermemoria de Salomón Witty
(Madrid: Pirámide, 1992).

Quienes ya habéis tenido ocasión de leer el libro La pastilla verde habréis comprobado que se trata de un trabajo bastante documentado (creo que las diversas notas al final del libro respaldan sobradamente esta afirmación). Pero lo que difícilmente se puede intuir con la simple lectura del texto es la laboriosa tarea de investigación que hay detrás de cada página, de cada párrafo, de cada propuesta.

Para que el lector pueda hacerse una idea del trabajo que ha supuesto descubrir algunos de los datos presentes en el libro, voy a narrar la aventura, todavía inconclusa, de Sierra de Luna.

TODO EMPEZÓ CUANDO…

Todo empezó cuando, en mi empeño por descubrir y trazar una pequeña historia de la mnemotecnia española, tras diversas gestiones –que ahora no vienen al caso– conseguí localizar a Salomón Witty, autor que en 1992 había publicado en Madrid un libro de mnemotecnia titulado El libro de la supermemoria.

Hacia al final de nuestra entrevista me preguntó si en mis investigaciones había logrado averiguar algo sobre José María Sierra de Luna, un desconocido autor cuyo libro Mnemotecnia, de 1967, le había marcado profundamente, hasta el punto de dedicar su propio libro a este personaje.

Conocía la obra, de hecho, fue una de mis primeras lecturas sobre mnemotecnia –ahí fue donde supe por primera vez sobre el «método del abecedario»– y aunque había indagado un poco, lo único que había logrado descubrir es que existía una canción popular aragonesa que llevaba por título Sierra de Luna, nada más.

INDAGANDO

Dispuesto a profundizar en este tema, mis primeros pasos los encaminé a buscar personas con el apellido «Sierra de Luna», con la esperanza de dar, si no con el autor, sí con algún posible descendiente que me pudiera hablar de su padre o de su abuelo (una obra que debió escribirse a principios o mediados de los sesenta, probablemente su autor hubiera fallecido ya).

Pero me encontré con dos sorpresas:

Primera. En España no existe el apellido «Sierra de Luna» (al menos, en la base de datos del Instituto Nacional de Estadística no consta).

Segunda. El libro de 1967 es una segunda edición, el texto original se publica por primera vez en 1940. Este dato lo descubrí casualmente cuando la Biblioteca Nacional de España preparó una exposición dedicada a la magia: allí incluyó algunos libros sobre mnemotecnia y entre ellos figuraba la primera edición de la causa de mis investigaciones (en estos momentos todavía está activa la web de aquella exposición: véase http://www.bne.es/es/Micrositios/Exposiciones/Magia/).

Portada primera edición, 1940.
Portada primera edición, 1940.

De estos datos se deducía entonces que «Sierra de Luna» había de ser un pseudónimo, psedónimo de alguien que escribió el libro allá por los lejanos años treinta del siglo pasado.

La cosa se ponía realmente «interesante», pero aun me quedaba una vía que explorar.

EDITORIAL

Contacté con la editorial REUS, que en su día publicó la obra, exponiendo las siguientes razones:

[…] He intentado averiguar algún detalle biográfico del autor, pero sin éxito; es como si solo existiera en la portada de este libro. Esa es la razón por la que me pongo en contacto con ustedes, con la esperanza de que en sus archivos guarden algún dato que me permita conocer a la persona tras este nombre.

Y aunque agradecí la respuesta, resultó de poca ayuda:

Buenas tardes,
Lamentamos comunicarle que no disponemos de datos de éste autor.
Atentamente,

Tan solo me quedaba, pues, una vaga pista: la canción Sierra de Luna.

¿Tendría algo que ver con el escritor que firmó su libro de mnemotecnia con ese mismo nombre?

UNA CANCIÓN

Sierra de Luna es un pasodoble, a veces se presenta como una jota, que ha sido interpretada por varios cantantes destacando, entre otros, Manolo Escobar o Rosita Ferrer, que la convirtió en su primer gran éxito (1958). Fue compuesta por el músico y poeta aragonés Francisco de Val, que la tituló así en homenaje a la pequeña localidad aragonesa de Sierra de Luna, municipio donde residió algún tiempo durante sus años mozos, cuando trabajaba allí de herrero.

Esto me sugirió la idea de que quizás el autor del libro de mnemotecnia fuese también alguien especialmente vinculado a este municipio de Sierra de Luna -de ahí el pseudónimo-, y con algo de suerte, indagando en la historia de este pueblo, apareciese la figura de algún personaje destacado que pudiera corresponder al autor del libro.

Así fue como encontré la web cincovillas.com, dedicada a la comarca de las cinco villas (de la que forma parte Sierra de Luna) y a su autor, José Ramón Gaspar, que además es el coautor de una biografía del compositor Francisco de Val.

Me puse en contacto con él planteando la siguiente pregunta:

¿Sabrá de algún indicio, alguna figura relacionada con Sierra de Luna que pudiera ser el autor de este libro de mnemotecnia?

Obviamente, la cuestión le pilló por sorpresa, pero hizo suya mi investigación y se puso a trabajar en esta posibilidad, dedicando incluso una entrada a este tema en la web de las Cinco Villas (véase http://www.cincovillas.com/libro-jose-ma-sierra-luna/).

A cuentagotas surgieron algunos posibles candidatos, un antiguo maestro, quizás el propio F. de Val, pero el punto de inflexión llegó cuando me planteó la siguiente pregunta:

Hola Luís: A través de la lectura del libro “Mnemotécnia” de J.M. Sierra de Luna, ¿Has podido encontrar algún detalle que te haga pensar que ha sido escrito por una mujer? He tenido información de que en aquellos años hubo de maestra una mujer, “Muy adelantada para su tiempo”, que bien pudo dejar un libro escrito…

RELECTURA

Hace ya bastante tiempo, cuando leí el libro Mnemotecnia por primera vez, mi interés eran las técnicas de memorización y no presté atención a detalles de esta índole. Iba a tener que releer o, mejor dicho, examinar por primera vez el texto en busca de cualquier detalle biográfico que pudiera corroborar o descartar esta posibilidad.

Tras la nueva lectura, mi respueta fue:

Debo decir que no, que si se puede inferir algo del texto, es que el autor es un hombre: al menos, como tal se presenta. Tampoco se trata de un maestro (o maestra) pues los ejemplos del libro están pensados para adultos “hombres de negocios, comerciantes, oradores…” y en un profesor lo lógico sería encontrar ejemplos de utilidad para estudiantes.

Pero esta nueva lectura me hizo observar un pasaje que hasta la fecha se me había pasado por alto. En la única nota biográfica que hace el autor, al describir el porqué de su interés en la mnemotecnia, dice:

“En mi juventud siempre tuve una memoria más que deficiente. Llegué a cumplir los treinta y cinco años sin ser capaz de retener un nombre, un apellido, una fecha o un número de teléfono. Me dediqué al teatro y me era casi imposible retener “un papel”. Lo que aprendía a fuerza de trabajo, lo olvidaba inmediatamente. Por esta deficiencia mental me determiné a buscar algún medio de auxiliar mi escasísima memoria.”

Se trataba por tanto de un actor o, al menos, de alguien que durante algún tiempo había trabajado como actor.

UN ACTOR

Este nuevo dato al principio no pareció ser muy relevante; igual de complicado iba a resultar encontrar datos bien de un escritor, bien de un actor de teatro de los lejanos años treinta del siglo pasado.

Pero un día se me ocurrió pensar que, siendo actor, quizás hubiera participado en alguna película, y si participó en alguna película, con lo bien documentada que está la historia del cine, seguro que quedaría algún registro.

Con esta idea en mente introduje las palabras “Sierra de Luna” en el buscador de una de las mayores bases de datos de cine (www.imdb.com) y… ¿el resultado?

Existe un actor llamado José Sierra de Luna que a principios de los años 30 figura en el reparto de tres películas: La fiesta del diablo (1931), La pura verdad (1931) y Entre noche y día (1932); versiones en español de películas rodadas originalmente en inglés con otros actores (de la época en que aun no existía el doblaje).

También aparece en el reparto de La traviesa molinera (1934), la primera adaptación cinematográfica de la novela El sombrero de tres picos (véase, por ejemplo, http://estrenosdevideo.com/notis/hace-80-anos-se-estrenaba-la-traviesa-molinera).

Parte del elenco de
Parte del elenco de “La traviesa molinera”.

EPÍLOGO

Pero poco más he podido averiguar. ¿Será este actor José Sierra de Luna el mismo que algún tiempo después, en 1940, publica el libro Mnemotecnia?

Es probable que sí, pero necesitaría descubrir más datos que lo confirmasen. Además, aun quedan algunas preguntas sin responder:

El libro lo firma José María Sierra de Luna, mientras que este actor aparece con el nombre de José Sierra de Luna (falta el segundo nombre, María). Si se trata de la misma persona, ¿a qué se debe esta diferencia?

Y otra cuestión: ¿por qué el apellido Sierra de Luna?

En el número 123 de la revista argentina Ideas y figuras, de marzo de 1915, en la página dos hay un cartel del Teatro Nacional donde figuran, entre otros, el nombre de José Sierra de Luna. Y es que, al parecer, aunque raro, en América sí existe el apellido Sierra de Luna.

¿Pudiera ser, después de todo, que nuestro autor, proveniente de América, estuviera firmando con su nombre real y nada tuviera que ver con el municipio aragonés de Sierra de Luna?

Todavía no puedo terminar esta entrada con el rótulo «fin». Necesito la ayuda de quienes puedan aportar más información. De momento, la cuestión queda así:

Continuará…

Otros artículos

1 opinión en “El misterio de Sierra de Luna”

  1. Muy interesante tu post, se ve q te interesaste realmente en el asunto, soy de Venezuela y me identifico plenamente con Sierra de Luna con lo de: “sin ser capaz de retener un nombre, un apellido, una fecha o un número de teléfono” es verdaderamente triste padecer de esto, he pasado muchísimas incomodidades por no saber retener un nombre.. y esta deficiencia la considero como UNA VERDADERA DISCAPACIDAD SOCIAL. Gracias a la Providencia, Q me tope con este hermoso Arte!.. estoy usando el libro de Ramón Campayo, q si bien no es la gran cosa comparado con otros, si lo es en cuanto uno ponga en practica lo q dice allí, apenas llevo 15 Dias y GUAO! un antes y un despues!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *