¿Por qué?

¿Por qué?

A menudo interpretamos nuestra memoria como si fuera una especie de almacén donde se guarda todo cuanto vemos u oímos.

Por ejemplo, nos preguntan: «Oye, ¿qué corbata llevaba el jefe en la reunión de ayer?». Ni idea. Por más vueltas que le des no consigues recordarlo y la respuesta, seguramente, sea un lamento por tu mala memoria.

Pero… ¿realmente tienes una mala memoria? No, el problema no es ese. Continuar leyendo “¿Por qué?”