Mnemotecnia.es
Menú
Web para la difusión del arte de la memoria en español
Mnemotecnia.es
Web para la difusión del arte de la memoria en español
La pastilla verde
InicioLa pastilla verde ▸ Absurdo
Absurdo

CATEGORÍA:  ConsejosPsicología

ETIQUETAS:  absurdoDominicimágenes

 22/3/2020

 22/3/2020

absurdo

La cuestión de las imágenes mentales siempre ha sido un tema fascinante. De lo hábiles que estemos a la hora de construir, de fabricar estas fantasías, depende en buena medida el que después podamos recordar los datos que representan, de ahí que el asunto constituya un punto de gran interés.

Un consejo habitual, en pos de la efectividad, es que compongamos imágenes absurdas, sin pies ni cabeza ni ningún tipo de verosimilitud.

¡Uf!, ¿se trata de un bueno consejo?

Bueno, en primer lugar debo decir que este asunto de las imágenes absurdas es una moda reciente, propio únicamente de autores actuales.

Tradicionalmente se ha hablado de imágenes inusuales, extrañas, originales, llamativas, etc. pero pocas veces de imágenes absurdas. Siempre han habido excepciones, por supuesto, pero en la edad media —por ejemplo— lo común eran imágenes sencillas donde los objetos tan solo aparecían unos junto a otros, y en el siglo XIX ni eso (simplemente no se utilizaban).

Por tanto, el elemento «absurdo», como apuntaba antes, es una característica propia de nuestro tiempo. Hoy, por ejemplo, para relacionar mesa con montaña no es extraño encontrar consejos como «imagina una mesa tan grande que cubre toda una montaña», o barbaridades semejantes.

Aunque este tipo de fantasías absurdas puedan normalmente funcionar más o menos bien, no constituyen un recurso óptimo y personalmente no las recomiendo. Por las siguientes razones:

Para empezar, hay que ser conscientes de que el factor «absurdo» no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr un fin. Lo que hace que recordemos una imagen es la atención que pongamos en ella, por eso hay que huir de lo anodino y componer algo llamativo que atrape nuestra atención.

El factor absurdo se utiliza como medio para conseguir el fin de una imagen llamativa, pero no es algo necesario. De hecho, otros factores como que la imagen sea divertida, original, singular, etc. a largo plazo suelen dar mejores resultados (se recuerda mejor).

La razón es que nuestra mente no sabe muy bien como catalogar las cosas absurdas sin sentido, y tienden a olvidarse con facilidad. Sin embargo, las cosas divertidas, por ejemplo, acostumbran a recordarse durante mucho más tiempo. El hecho cierto es que el recurso «divertido» suele ser más eficaz que el recurso «absurdo».

Dominic O'Brien recomienda —y estoy totalmente de acuerdo— que nuestras imágenes, aunque en la vida real sean imposibles, siempre deben guardar cierto viso de verosimilitud.

Por ejemplo, para asociar montaña con mesa yo imaginaría un escalador que cuando llega a la cima de montaña encuentra una mesa de restaurante perfectamente preparada, con su mantel, su cubertería de plata, copas de vidrio, loza de cerámica, etc. ¿Cómo ha llegado esto hasta aquí? Bueno, no importa, ya que está vamos a aprovecharla... e imagino al montañero comiendo en una mesa de restaurante en la cima de la montaña.

Se trata de una escena sin duda llamativa, singular, con un elemento sorpresa y un punto divertida que se recordará fácilmente sin necesidad del factor absurdo (aunque se trata de algo que difícilmente sucederá en la vida real, resulta plausible).

Otro detalle a tener en cuenta es que no todo el mundo tiene la misma facilidad a la hora de crear estas fantasías. Cuando más se alejen de la realidad, más complicado puede ser componer una imagen (los adolescentes no suelen tener problemas a la hora de construir fantasías de cualquier clase, pero conforme se van cumpliendo años se tiende a perder esta habilidad). Es decir, puede llegar el momento en que tratar de introducir el factor absurdo sea más un problema que una solución.

En definitiva, eres libre de experimentar con imágenes absurdas y sin sentido pero ten presente que, al contrario de lo que recomiendan algunos, esto no es un requisito. El factor absurdo no es garantía de nada, y en ocasiones puede incluso ser un problema.

¡COMPARTE!

facebook   twitter   pinterest

COMENTARIOS

ENVÍA TU COMENTARIO




 He leído y acepto la Política de privacidad.

ÚLTIMOS COMENTARIOS

FEED RSS